El Museo Arquidiocesano de Arte Sacro presentará esta noche la espléndida donación que realizaron los hermanos Elvira, Susana, Julio y Raquel Colombres-López Mañán, durante un acto programado a las 20 en su sede de Congreso 53. Se trata de un óleo altoperuano con el tema “Las dos Trinidades”; de una antigua imagen del Niño Dios en fanal de cristal; y de dos imágenes del siglo XVIII de la Virgen María y San José.
“Las dos Trinidades” es un óleo que data de 1792, obra del artista Mariano Balcera. Representa en la parte superior a Dios hijo, al Espíritu Santo en forma de paloma y a Dios padre. En la parte inferior a San José, el Niño Dios y la Virgen María, en una composición que tiene como fondo la ciudad de Potosí. Lleva una cartela con la inscripción: “A Devoción de Da María Josefa Villafañe, Potosí, junio 12 de 1792-Mariano Balcera”.
El autor fue un pintor criollo neoclásico que floreció a fines del siglo XVIII, discípulo del gran pintor Melchor Pérez Holguín. Mesa y Gisbert, matrimonio de catedráticos de Historia del Arte, ven como original en Balcera la reproducción de retratos fotográficos de Potosí. La Dra. Celia Terán expresaba: “la pintura de este artista es sobria pero muy original”. La Thoma Foundation-Seccion Art of the Spanisch America, de Dallas (EEUU), se interesó en Balcera y mencionó en un escrito a “Las dos Trinidades”.
Los donantes manifestaron que, por su antigüedad, el óleo requería restauración y limpieza. Así lo ratificaron las autoridades del museo, quienes encomendaron a la licenciada Cecilia Barrionuevo la tarea, que fue financiada por la generosa donación de particulares.
En tanto, el Niño Dios procede del Alto Perú y data del siglo XVIII. Es una talla en madera, estucada y policromada. Tiene ojos de vidrio, pelo artificial rizado hecho con hilos de color dorado y vestido de encaje con hilos de plata. La imagen está cubierta por un fanal de cristal, ornamentado en su interior con un “árbol” hecho de filigrana dorada para las ramas y hojas y perlitas para los frutos. Conchillas de nácar complementan la decoración. Es una valiosa imagen muy característica de la época.
La Virgen María y San José son imágenes barrocas de madera tallada, con los mantos de tela encolada, policromada y estofada. Todas estas obras pertenecieron desde la colonia a los ancestros Molina y Villafañe de los donantes. Sus dueños fueron el Alférez Real Don José Molina López y su esposa Doña María Josefa Villafañe, hermana del sacerdote jesuita Diego León Villafañe SJ. Fueron padres de numerosos hijos, entre ellos el obispo Monseñor José Agustín Molina y Villafañe.
Cabe destacar la profunda religiosidad de esta familia, que atesoraba numerosas obras sacras. Entre otras, se destaca la imagen llamada popularmente el “San José de los Molina”, que donaron al templo de San Francisco, donde se conserva en un altar desde 1788. Los donantes heredaron y conservaron estas piezas de generación en generación hasta el presente, cuando decidieron entregarlas al museo.